viernes, 10 de abril de 2015
lunes, 9 de marzo de 2015
Iván Illich.
(Viena, 1926 - Bremen, 2002)
Pedagogo y ensayista mexicano de origen austríaco. Alentado desde su
temprana juventud por una viva curiosidad humanística, cursó estudios
superiores de Teología y Filosofía en la Universidad Pontificia Gregoriana de
Roma, para acabar completando su rica formación académica en la Universidad de
Salzburgo.
A los veinticinco años de edad, en busca de mayores posibilidades
profesionales, emigró a los Estados Unidos de América y, merced a sus amplios
conocimientos teológicos, ejerció durante algún tiempo como asesor pastoral en
Nueva York; pero pronto habría de romper sus vínculos con la jerarquía
eclesiástica, ya que sus teorías pedagógicas, muy agresivas con cualquier forma
de poder institucional, se mostraban especialmente críticas con la Iglesia
católica y con el protagonismo que ésta había venido desempeñando durante
siglos en materia educativa.
En 1956 se trasladó a Puerto Rico para ocupar el cargo de vicerrector de
la Universidad de Ponce (de filiación católica), y, tras permanecer en la isla
antillana por espacio de cuatro años, se consagró a la redacción y difusión de
sus radicales ideas pedagógicas por todo el ámbito hispanoamericano, donde
pronto alcanzó un notable prestigio que le condujo, entre otras ocupaciones, a
asesorar directamente la política educativa del gobierno boliviano presidido
por Alfredo Ovando Candía (actividad en la que colaboró con el brillante
pedagogo brasileño Paulo sus obras más influyentes en los estudios pedagógicos
del último tercio del siglo XX, figuran algunos títulos tan notables como La
escuela,
- · Una sociedad sin escuela (1971),
- · Herramientas para la convivencialidad (1973),
- · Energía y equidad (1973),
- · Némesis médica: la expropiación de la salud (1975),
- · Educación sin escuelas (1975),
- · La sociedad desescolarizada (1978),
- · La escuela y la represión de nuestros hijos (1979) -escrita en colaboración con Hildegard Lüning-,
- · Shadow-work (1981),
- · Producir (1982),
- · Ecofilosofías (1984).
Para poner fin a esta constante inmersión
de los educandos en los dominios de la agresividad materialista, Iván Illich
propone el aprovechamiento de otros "canales del saber" que, en su
opinión, deberían servir de alternativa a la anquilosada rigidez de la escuela
institucional y la política educativa implantada en todas las naciones de
Occidente.
Una vez establecido este principio, Iván Illich propone en su teoría
"desescolarizar" la educación, fomentar el aprendizaje informal y
potenciar la creatividad del individuo dentro del entorno social en que se
mueve, sin someterlo a los rígidos estamentos de la escuela institucional.
LA
MULTICULTURALIDAD.
Es un concepto sociológico cultural. Significa que se constata
la existencia de diferentes culturas en un mismo espacio geográfico y social.
Sin embargo estas culturas cohabitan pero influyen poco las unas sobre las
otras y no suelen ser permeables a las demás. Se mantienen en guetos y viven
vidas paralelas. La sociedad de acogida suele ser hegemónica y suele establecer
jerarquías legales y sociales que colocan a los otros grupos en inferioridad de
condiciones, lo que lleva al conflicto, al menosprecio, a la creación de
estereotipos y prejuicios dificultando la convivencia social, siempre en
detrimento de los grupos más débiles. En los casos en que exista equidad y
respeto mutuo se puede pasar de la multiculturalidad al multiculturalismo
Como un modelo
de política pública y como una filosofía o pensamiento social de reacción
frente a la uniformización cultural en tiempos de globalización. Es, por tanto,
una propuesta de organización social, que se ubica en términos teóricos dentro
de la filosofía del pluralismo cultural.
Con el
adjetivo multicultural se suele aludir a la variedad que presentan las culturas
en la sociedad humana para resolver las mismas necesidades individuales cuando
todas ellas deberían poseer igualdad de posibilidades para desarrollarse
social, económica y políticamente con armonía según sus tradiciones étnicas,
religiosas e ideológicas. De acuerdo con el multiculturalismo,
El mundo no
está organizado distribuyendo el territorio por culturas o etnias. Hay una
discordancia clara entre etnias y estados, la población pertenecen al mismo
grupo étnico. La tendencia son los estados multiculturales. El problema es
cuando se prioriza una identidad de los muchos que todos solemos tener y
entonces puede que decide reindivicarse y tampoco había que caer en el
etnocentrismo, que es pensar que tu propia cultura es la mejor. Hoy en día el
multiculturalismo es la condición normal de toda cultura, debido a la
globalización. La cultura es el conjunto de maneras de obrar, pensar y sentir
propias de un grupo humano. El multiculturalismo radical se puede convertir en
un nuevo racismo.
Entonces el
multiculturalismo es la forma de vida de cada uno de los pueblos, una forma de
vida que implica, costumbres, tradiciones, lenguas. La variedad cultural es
algo positivo y propone el multiculturalismo como una ideología que hace
referencia a modelos de sociedad y de organización multicultural y a la manera
en la que las sociedades multiculturales han de funcionar de manera ideal.
La cultura es
parte de los individuos, forma su identidad y debe ser respectada como tal
puesto que su anulación conllevaría una anulación de la personalidad de quienes
le pertenezcan.
Todas las
culturas son igual de importantes, igualmente respetables y tienen el mismo
valor, por lo que todas las culturas han de ser tratas por igual, con el mismo
respeto y sin discriminación. Las minorías también han de tener un sitio en las
sociedades pudiendo desarrollarse y conservar su identidad.
La diversidad
cultural es algo enriquecedor y positivo puesto que permite aprender de las
diferentes culturas, que además de generar un aumento de conocimiento permite
mejorar o cambiar nuestra cultura en aquello que nos parezca más adecuado. Por
lo que se deben integrar las diferentes culturas en la sociedad acogedora y
compartir así sus patrimonios culturales.
viernes, 6 de febrero de 2015
OFERTA Y
DEMANDA EDUCATIVA EN MÉXICO.
En 2010 el rezago educativo ascendió a 20.6
por ciento, lo que representa 23.2 millones de personas. Este indicador registra
una reducción de 1.3 puntos porcentuales con relación a 2008, lo que equivale a
que aproximadamente 900 mil personas dejaron de estar en rezago educativo entre
estos dos años.
El primer registro de México en esta prueba fue en 2000 y arrojó que
–en promedio- la calificación de los alumnos nacionales en matemáticas era de
387 puntos, 38 menos que el promedio logrado por los países no miembros de la
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Este
resultado ubicó a México en el lugar nueve de 13 países no miembros de dicha
organización internacional. En 2009, México mejoró su resultado para alcanzar
419 puntos promedio en la misma prueba; es decir, 32 puntos más que 10 años
antes. La brecha con el resultado alcanzado por los países no miembros de la
OCDE se redujo a 17 puntos y el país se colocó en el lugar 16 de 32.6.
Los niños entre tres y 17 años que acudían a la escuela y que
pertenecían al 20 por ciento de la población con menores ingresos aumentaron
entre 1992 y 2006. Las variaciones más pronunciadas ocurrieron a las edades más
tempranas: la asistencia de los niños entre tres y cinco años era de 40.7 en
1992 y de 86.2 por ciento en 2006, mientras que la de los jóvenes entre 15 y 17
años pasó de 28.3 a 51.8 por ciento en dichos años. No obstante, a partir de
2006 no se han presentado nuevas mejoras en el nivel de asistencia.
EDUCACIÓN.
El derecho
a la educación está establecido en el Artículo tercero de la Constitución y
normado en los Artículos segundo, tercero y cuarto de la Ley General de
Educación (LGE). Hasta 2011, consistía en que todos los mexicanos debían cursar
la educación básica obligatoria; es decir, recibir la instrucción
correspondiente a los niveles de preescolar, primaria y secundaria; a partir
del ciclo escolar 2012-2013 la educación media superior también es obligatoria.
El PND
2007-2012 reconoce que persisten rezagos considerables en el sistema educativo
nacional, de los cuales los más importantes son la falta de oportunidades de
gran parte de la población para acceder a una educación de calidad. Entre los
objetivos del PND 2007-2012 están asegurar la igualdad de oportunidades y la
ampliación de capacidades para que todos los mexicanos mejoren
significativamente su calidad de vida y tengan garantizada –entre otras- una
educación adecuada para su desarrollo, tal y como lo establece la Constitución.
Educación básica.
La
educación básica está conformada por el nivel preescolar, primario y secundario;
el segundo fue el que registró el mayor número de alumnos en el ciclo escolar
2008-2009, (INEE, 2009).
De acuerdo
con el INEE (2009: 149), la tasa neta de cobertura por nivel educativo en el
ciclo escolar 2008-2009 fue 78 por ciento en preescolar, cercana a 100 por
ciento38 en primaria y de 82 por ciento en secundaria.
Cálculos
realizados por CONEVAL indican que el nivel de asistencia escolar de los niños
entre tres y cinco años (edad normativa para asistir a preescolar) fue de 71.9
por ciento en 2010 y de 91.6 por ciento de quienes se encuentran entre 12 y 14
años (secundaria).
La
desigualdad en el logro educativo también se observa a nivel regional. En 2010,
el porcentaje de estudiantes de primaria con logro insuficiente en matemáticas
fue 47 por ciento en Oaxaca, 31 en Chiapas y 27 en Guerrero. En contraste, el
porcentaje de alumnos con logro insuficiente en Nuevo León fue 12 por ciento y
16 en el Distrito Federal.
Es decir,
existe desigualdad en la calidad de la educación básica dependiendo de la
entidad federativa, el tipo de localidad (urbana o rural), el nivel de
marginación, y el tipo de escuelas (que está correlacionado con el nivel de
ingreso).
Educación media, superior y
normal.
Dos de los
principales retos en la educación media superior y superior son la cobertura
insuficiente y la desigualdad en el acceso. El nivel de cobertura en 2010 en la
educación media superior se estimó en 66 por ciento (asistencia escolar de los
jóvenes entre 12 y 14 años) y en 28 por ciento en la educación superior
(asistencia escolar de los jóvenes entre 15 y 17 años). La eficiencia terminal
se ubicó en 58 por ciento en el primer sistema y en 63 por ciento en el segundo.
La demanda
depende de la decisión que toman los jóvenes y sus familias respecto a
continuar con sus estudios, acción que a su vez obedece a las condiciones
socioeconómicas de los hogares a los que pertenecen, sus aspiraciones y
necesidades personales, escolaridad y habilidades acumuladas y de la
expectativa de retorno de la educación (la que, a su vez, depende de la calidad
de los programas, planteles y profesores
La
desigualdad geográfica en la educación media superior y la educación superior
puede ilustrarse con dos ejemplos. Primero, la cobertura en el bachillerato en
el periodo 2009-2010 en el Distrito Federal fue de 90 por ciento, mientras que
en Quintana Roo fue de 44 por ciento. Segundo, las tasas de absorción de la
licenciatura universitaria se ubican por arriba del 80 por ciento en los
estados con mejor nivel de vida del país y entre el 40 y 50 por ciento en los
estados más pobres.
Otro reto
en la educación media superior y la educación superior es la calidad de la
enseñanza. La medición de la calidad a través del logro educativo para estos
niveles educativos no es fácil. A diferencia de la educación básica, en la
educación media superior y la educación superior no se cuenta con un indicador
que mida la calidad
Programas Federales de Promoción
y Apoyo a la Educación.
Si bien la
cobertura en educación básica fue cercana al 100 por ciento en el ciclo escolar
2008-2009 y el porcentaje de personas analfabeta de 15 años y más bajó de 26 a
7 por ciento entre 1970 y 2010, aún existe rezago. Por ejemplo, en 2009, 5
millones 393 mil individuos de 15 años y más eran analfabeta, 7 por ciento de
la población de 15 años y más no tenía ninguna escolaridad y 5 por ciento de la
población de 15 años y más tuvo educación secundaria incompleta. De
acuerdo con la medición de la pobreza 2010, la población del país con rezago
educativo ascendió a 20.6 por ciento en 2010, esto es, 23.2 millones de
personas; este registro es 1.3 por ciento menor que en 2008.
El Censo de
Población y Vivienda 2010 registró 4,487,465 personas de 3 años o más en el
país que tienen alguna discapacidad o limitación y 4,068,426 personas de 15
años y más con discapacidad o limitación. La población de 3 años o más con discapacidad
sin escolaridad asciende a 26 por ciento, muy por encima del promedio nacional.
Otro grupo
que presenta desventajas en materia de educación son los migrantes. De acuerdo
con CONAPO en 2010, aproximadamente 40 por ciento de la migración internacional
correspondió a población entre 15 y 24 años de edad, esto significa que un
porcentaje significativo de quienes emigran abandonó sus estudios. Existen
aproximadamente 434,961 familias de jornaleros agrícolas migrantes (migración
interna), es decir, 2,071,483 individuos; de ellos, 37 por ciento tiene 15 años
o menos y debería estar cursando educación básica, mientras que 14 por ciento
tiene entre 16 y 20 años y podría estar en educación media superior o superior.
Educación básica.
- El
Programa Acciones Compensatorias para Abatir el Rezago Educativo en
Educación Inicial y Básica del Consejo Nacional de Fomento Educativo
disminuye la tasa de repetición. El programa tiene menor efectividad en
las escuelas urbanas.
- La
participación en el Programa de Escuelas de Calidad resultó en un descenso
en la tasa de deserción de aproximadamente 0.11 por ciento. Sin embargo,
no se encontró un impacto sobre las tasas de reprobación estudiantil o en
el porcentaje de extra edad de las escuelas.
- Los programas de
Fortalecimiento a la Telesecundaria y de Escuelas de Tiempo Completo
tienen resultados positivos en pruebas estandarizadas como ENLACE. De 2006
a 2010, alumnos inscritos en las escuelas Telesecundarias avanzaron en
dicha prueba 19.7 puntos en español y 40.7 puntos en matemáticas. Sin
embargo, no es posible atribuir estos resultados de manera exclusiva al
programa.
- Los programas dirigidos a la
población indígena como el Programa de Educación Inicial y Básica para
Población Rural e Indígena de CONAFE han mejorado el logro educativo en el
puntaje de las escuelas en la prueba ENLACE.
viernes, 30 de enero de 2015
Ensayo fracaso educativo.
ENSAYO FRACASO
EDUCATIVO, EDUCACIÓN FRACASADA EN MÉXICO.
Nombre:
Rosa Aidé Alvidrez Sáenz.
Maestra:
Amelia Salas.
Sociología
De La Educación ll.
Ciencias
De La Educación.
Segundo
Cuatrimestre.
Centro
De Estudios Universidad Vizcaya De Las Américas.
26-
Enero de 2015
INTRODUCCIÓN:
En este trabajo se presenta la función que la
escuela ha tenido históricamente en relación con el fracaso escolar. Asimismo,
se plantea el problema de interpretación del fracaso escolar como un problema
psicoeducativo y se propone una reconceptualización del riesgo educativo en
términos de las relaciones que se establecen entre distintos grupos de sujetos
y las condiciones usuales de la escolarización. Se presentan críticas teóricas
al modelo patológico individual del fracaso escolar formuladas desde perspectivas
interaccionistas y situacionales, y se muestra cómo cambia la lectura del
fracaso cuando se incorpora al análisis la consideración de las prácticas
escolares como prácticas culturales específicas, creadoras de regímenes
peculiares de actividad, a las que, entre otras particularidades, se las
analiza como prácticas especializadas en localizar desempeños diferenciales y,
también, como prácticas que introducen cursos específicos en el desarrollo.
Como aporte final a la discusión del problema del fracaso escolar, se
sistematiza la definición del riesgo educativo, ya no en términos de
propiedades subjetivas sino como resultado de interacciones con atributos de la
actividad escolar, tal y como está organizada en el sistema escolar.
FRACASO EDUCATIVO, EDUCACIÓN FRACASADA EN MÉXICO.
DESARROLLO.
Es sabido
que la incorporación masiva de los niños a la escuela se realizó en un marco
institucional específico, al que conocemos genéricamente como «escuela
moderna», y que reúne ciertos rasgos, entre ellos la simultaneidad, la
presencialidad, un crono sistema que fija regímenes de tiempo escolar, la
descontextualización de las experiencias de aprendizaje, la heterónoma de
quienes se incorporan en calidad de alumnos. Estos rasgos son contingentes y,
si bien el desarrollo.
El
fenómeno usualmente denominado fracaso escolar se refiere generalmente a la
segunda y la tercera de estas situaciones. Sobre ello hay cierto acuerdo
referencial: cuando se habla de fracaso escolar, se habla de desgranamiento, de
repitencia, de bajo rendimiento, de dificultades de aprendizaje, de sobre edad.
Se habla también de logros diferenciales según género, según sector social,
según etnia. Pero este acuerdo referencial sobre a qué llamamos «fracaso
escolar» no implica un acuerdo sobre el modo de conceptualizarlo e
interpretarlo, cuestión que constituye el corazón de este trabajo: cómo ha sido
interpretado el fracaso escolar y qué lecturas podemos hacer en la actualidad.
En
particular, nos interesa considerar qué ha aportado a aquella interpretación y
qué puede aportar a las lecturas contempera conocimiento psicoeducativo.
Propondremos una conceptualización del fracaso escolar que coloque el problema
en una relación: la que se da entre los sujetos y las condiciones en que tiene
lugar su escolarización.
El
problema del fracaso escolar se plantea inicialmente en el plano de las
prácticas educativas. Aquí, el modelo homogeneizador experimentó tempranamente
grandes dificultades para escolarizar exitosamente grupos específicos de
sujetos. En estas circunstancias, la educación apeló a la psicología para
contar con parámetros de normalidad que le permitieran explicar por qué no
aprendían quienes no aprendían, identificando en los sujetos (los alumnos con
escolarizaciones fallidas) los atributos que habrían de explicar la dificultad.
La
utilización de procedimientos psicológicos para legitimar decisiones escolares
–como fundamentación de procesos de segregación escolar en base a cuadros
patológicos constituye una forma de relación entre prácticas educativas y prácticas
psicológicas.
Esta
producción escolar del desarrollo no es en sí misma un problema; el problema se
plantea cuando, incurriendo en la falacia de abstracción de la situación se
convierte una diferencia producida por la escolarización, en una deficiencia de
quienes no han sido escolarizados hasta entonces.
Seguramente es necesario aclarar que no
estamos propiciando una mirada reductiva en el sentido de que no existan
diferencias efectivas entre los individuos frente a las demandas del trabajo
escolar.
Lo que
estamos diciendo es que estas diferencias resultan producidas por la propia
escuela en determinados casos, y que aun en los casos en que no es así, lo que
importa es la manera en que las diferencias son delimitadas y significadas por
la escuela, con el auxilio de los saberes y las técnicas psicoeducativas.
CONCLUSIONES.
Si tomamos
en serio esta argumentación debemos propiciar el des etiquetamiento de grupos
enteros de niños y adolescentes como «poblaciones en riesgo»; acentuar las
miradas críticas sobre los sistemas de diagnóstico, derivación y recuperación
de niños considerados en dificultad; y visibilizar los procesos de
etiquetamiento y segregación que tienen lugar en el sistema escolar frente a la
diversidad de saberes y desempeños. No se trata de minimizar los riesgos en que
se encuentra la infancia ni de desconocer las dificultades que encuentran
maestros y profesores para enseñar en contextos específicos el conocimiento
psicoeducativo funcione como coartada para convertir en problemas de los
alumnos lo que en verdad son límites en la capacidad de los dispositivos de escolarización
para dar respuesta a la diversidad de condiciones en que se produce la crianza
y la escolarización misma de los sujetos. Y se trata también de plantear como
asunto central del análisis político-educativo cuáles son las condiciones del
proyecto escolar que deben ser tensionadas, e incluso removidas, para avanzar
hacia la plena inclusión educativa.
BIBLIOGRAFÍA.
BAQUERO,
Ricardo (2000): «Lo habitual del fracaso y el fracaso de lo habitual», en
Fenando AVENDAÑO y Norberto BOGGINO (comps.), La escuela por dentro y el
aprendizaje escolar. Rosario: Homo Sapiens.
CASTORINA,
José Antonio (2005): «Las prácticas sociales en la formación del sentido común.
La naturalización en la psicología», en Silvia LLOMOVATTE y Carina KAPLAN
(comps.), Desigualdad educativa. La naturaleza como pretexto. Buenos Aires:
Novedades Educativas.
ESTEVE,
José María (2006): «Identidad y desafíos de la condición docente», en Emilio
TENTI FANFANI (comp.), El oficio del docente. Vocación, trabajo y profesión en
el siglo XXI. Buenos Aires: IIPE-UNESCO sede Buenos Aires / Fundación OSDE /
Siglo XXI.
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